El Monte Epel, con sus 698 metros de altura, se encuentra en la Sierra del Ortxikasco u Ostiasko. Y tiene mucha tradición montañera, porque su corta altura sirve de paso para completar la excursión con otros montes de la zona.
Tiene una cima despejada que poco a poco se va llenando de monte bajo y árboles, pero todavía ofrece buenas vistas sobre el valle de Ezcabarte, la Higa de Monreal, Carrascal y otros montes del Sur de Navarra.
En la cima, además de un pequeño buzón, existe una gran cruz de hierro. Se trata de una réplica de la cruz de madera que el ahora San Juan Pablo II regaló para que fuese llevada en las jornadas mundiales de la juventud.