La ermita de San Juan y San Pablo se encuentra alejada del pueblo, situada sobre un pequeño cerro que ha tomado el mismo nombre que el de la ermita y que la hace visible desde lejos. Al no tener nada que entorpezca la visión tiene grandes vistas del valle.
Es un edificio de planta rectangular con tejado a a dos aguas, en mal estado de conservación y con una puerta de acceso adintelada.