La ermita de San Román se encuentra a unos tres kilómetros de Aoiz, sobre un cerro y destaca desde lejos.
La ermita se encontraba totalmente en ruinas hasta su restauración en 1995 ahora está en perfecto estado y no es para menos porque tiene una gran historia detrás suya.
La princesa Magdalena, madre el futuro rey Francisco Febo, reunió el 17 de setiembre de 1479 a los agramonteses y beaumonteses, para firmar el tratado de paz entre ellos. Los bandos, hasta entonces, enemigos, clavaron sus espadas en el suelo en señal de paz.
Este último acto, es lo que se representa en el escudo de Aoiz. la ermita se encuentra en un sitio tan tranquilo es fácil imaginar ese momento.
La ermita no tiene relevancia arquitectónica con una tejado a dos aguas. Sí que lo tiene cuando complementa el paisaje donde se encuentra.
La ermita perteneció al ya desparecido pueblo de Guendulain desparecido en 1366.
